Lucía me
informa, el 27 de enero en la noche, que la Universidad París-III había iniciado
su movimiento de huelga esa mañana, que si quería detalles le echara un ojo al
blog Science2. Fue la primera vez que nos manifestó tener
sentimientos cruzados. Por un lado, le
parecía inaceptable y autoritaria la posición del gobierno de Sarkozy, tanto
que apoyaba las diferentes modalidades de lucha que los profesores estaban
adoptando, y por otro, en el plano personal se sentía inquieta porque, en caso
de que los profesores de la Universidad
de Toulouse II se fueran a la huelga, desperdiciaría el dinero que le enviábamos para
su manutención. Sin negar el gran
esfuerzo económico que hacemos, sentí que lo que ella aprendería, no importando
la posición que adoptara, era parte insoslayable de su formación como persona. Si las intenciones últimas de los
neoliberales de privatizar la educación superior francesa se alcanzasen, no
habría manera de que con los medios familiares se financiara los estudios
actualmente gratuitos. Corrijo, si la
universidad francesa, cobrara inscripción y colegiatura, pública o privada, no
estaríamos hablando de ello.
En
relación con esto, me llamó la atención el comentario de Sophie Rabau, Maestra
de Conferencia en Literatura Comparada en París-III, expresado durante la
entrevista telefónica con el responsable del blog Science2: “Los estudiantes están con toda seguridad inquietos
y se preguntan cómo le van a hacer para recuperar los cursos. Pero otros nos preguntan ¿por qué tener tanta
consideración? La mayoría de los colegas
de mi Unidad de Formación e Investigación, UFR, no están dando cursos, sino
invitando a los estudiantes a discutir la situación. De golpe esta no parece una huelga, la
facultad está muy calmada, los estudiantes asisten, nosotros les pedimos venir,
para informarse sobre las razones de nuestro movimiento. Deseamos que ellos platiquen con sus padres,
que comprendan que éste no es un movimiento corporativista”.
Esto
último muestra similitudes entre lo que piensan la gente común, de aquí y de
allá, sobre el corporativismo. La
Maestra de Conferencias parece pensar que el apoyo de los padres, o su rechazo,
depende de que al movimiento no lo lidere el corporativismo. Está orgullosa de que éste sea un movimiento
donde la gran mayoría de los universitarios juegan el papel central. Las
sutilezas hacen la diferencia. En México son bien conocidos los seudo sindicatos
que son bizarras organizaciones burocráticas diseñadas para proteger los
intereses del estado o los sindicatos “blancos” creados por los empresarios,
ambas especies trabajan contra los derechos laborales de los trabajadores; hay
sin embargo sindicatos independientes que obedecen a los intereses de los
sindicalizados. En Francia las
actividades sindicales están mucho más extendidas y reconocidas como defensores
de los derechos laborales, pero no escapan a la burocratización y a la
comodidad del estatus quo. En el mayo de 1968 a regañadientes y ante el
hecho inminente de ser rebasados por los obreros y trabajadores de base las
centrales obreras y el Partido Comunista Francés organizan un paro de 24 horas
en apoyo al movimiento, esto después de diez días de combates en las calles. Armando Bartra resalta la “línea de claudicación” que traía la Confederación
General de Trabajadores. CGT, «M.
Barjonet, secretario del Centro de Estudios Económicos de la CGT, viejo
luchador sindical y teórico marxista, escribe esto en su renuncia: “Pero ahora
que 10 millones de trabajadores, de estudiantes y de franceses de todas las
condiciones participan en el más grande movimiento popular que nuestro país
haya conocido jamás, tengo que proclamar mi convicción de que es posible ir más
adelante, avanzar hacia el socialismo y por lo menos abatir el régimen
degaullista. No se ha respondido a la aspiración profunda de los obreros y de
los estudiantes a los que no se ha querido comprender. Las grandes formaciones sindicales y
políticas que se llaman de la clase obrera y de la izquierda, han contraído una
responsabilidad histórica a la que me es imposible asociarme por más tiempo.” » Los sindicatos franceses de todo el espectro han aprendido la lección,
no sé si han cambiado en profundidad, pero sí están mostrando que no quieren
ser rebasados por sus agremiados de manera tan vergonzosa como en aquellos
años. Están luchando por mantenerse al
frente, respetando las decisiones de las asambleas para contener a las bases,
dicen unos, para acompañar a los agremiados hasta donde estén dispuestos a
llegar, dicen otros. Ya se verá.
Otro
profesor, otra frase nos regresa al 2009: “El movimiento me parece masivo aunque ciertos colegas estén dando
cursos. Yo no había visto jamás tantos
participantes expresando su voto en Asamblea General. Nosotros hemos votado por una huelga activa
hasta el 2 de febrero – nos reunimos con los estudiantes y discutimos con ellos.
En la mayoría de las universidades, el segundo semestre (del año escolar)
comienza el 2, esa será la hora de la verdad para el movimiento.”
A
las 13:55 el Sindicato Nacional de Enseñanza Superior, Snesup, informó que el
Instituto Charles, perteneciente a la Universidad Denis Diderot, París – VII, “se encuentra en huelga desde el día de hoy”.
La
jornada de huelga de los universitarios de Ciencias Económicas, Facultad de
Derecho de la Universidad de Tours se podía leer desde ese día, cosa que yo no
he podido hacer aún hoy que escribo, en el sitio web La Nouvelle République. Igualmente, el sitio de Nord Eclair, reseñaba la jornada de
acción en el Instituto de Estudios Políticos (Science-Po) de Lille.
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150%'>El
ministerio les replica que esa supresión de plazas de investigación será compensada
por la “posibilidad [sic] de modular” la carga de enseñanza en
función de actividades de investigación.
Los científicos declaran que la puesta en práctica de estas modulaciones
es una medida peligrosa, hipócrita y contraproducente.
Explican
que es peligrosa porque le dejaría todo el poder al presidente de la
universidad y a su consejo de administración, mientras que nulificaría su
relación con el Consejo Nacional de Universidades, CNU, al ser ésta de carácter
meramente consultivo. Explican que,
actualmente, el CNU es un organismo verdaderamente representativo, y su
legitimidad como encargado de la evaluación de las universidades proviene de su
independencia. Al
quedar bajo la consideración del poder central (el ministerio), y de los
poderes locales (el presidente y su consejo administración), sería dependiente
de estos poderes y por ende perdería su legitimidad actual, así como su
composición, la cual ha estado garantizando una evaluación de los
universitarios por sus pares competentes, lo que es indispensable a toda
evaluación imparcial y equilibrada. Resaltan que el principio de independencia
está consagrado en todos los países con universidades de alto desempeño, porque
la independencia es indispensable a una investigación creativa y a una
enseñanza de calidad. La reforma
proyectada, dicen, favorecería, aún más, el clientelismo y el localismo, tan
criticados por el ministerio. Es
hipócrita porque ¿Cómo es que el ministerio
puede suprimir, por ejemplo, las plazas de tres buenos universitarios y
sostener, al mismo tiempo, que la modulación servirá para aligerar las cargas
de enseñanza de la mayoría de excelentes
investigadores de esas universidades? Y es contraproducente puesto que se aplica
improductivamente el presupuesto. Y sostienen
que “Evitar el despilfarro del dinero de
los contribuyentes es legítimo y necesario”.
El
hecho de que la gente que goza de gran reconocimiento en el medio científico
haga este tipo de declaraciones influye positivamente en la opinión pública
francesa, tanto como en los universitarios de todos los niveles. Y mella la confianza gubernamental. Este documento era de lectura obligada en las
asambleas generales como la de Toulouse del 29 de enero.
so-
� e u �/� �/� Estas formas de evaluación son rechazadas
dentro de la mejor de las ciencias duras por su carácter tan estrecho y sus
efectos perversos. Pero, fuera de este hecho, esta selección trae una cuestión
de epistemología fundamental: ¿Todas las disciplinas de la universidad entran dentro
de este modelo? Hay razones para dudarlo.”
“…No es una casualidad si las ciencias humanas han estado al frente
del movimiento. Se trata para ellas de defenderse contra las
maneras gravemente inadecuadas para juzgarlas.
El ejemplo más llamativo es el lugar privilegiado asignado a los
artículos dentro de las revisiones del comité de lectura que devalúa totalmente
la publicación de libros. Para los investigadores de disciplinas
humanistas, el objetivo principal y el asunto natural de su trabajo es el
libro. Uno está en pleno impasse epistemológico.”
“…La universidad sufre en primer lugar de su mutación demográfica. Ha
vivido mal una masificación que ocurre bajo el signo de la reducción de costos
y que se traduce en una pauperización. Tenemos que ver que estamos confrontados
aquí a un movimiento profundo, que viene de la evolución de las edades de la
vida, y que amplía el período de formación hasta los 25 años. La afluencia
hacia la enseñanza superior es entonces natural, independientemente del contenido
ofrecido. Dada
la cultura política francesa, dentro del imaginario colectivo, la universidad
deviene la prolongación natural de la escuela republicana gratuita y casi socialmente
obligatoria. Yo no creo plausible mantener el modelo de esta escuela
republicana hasta los 25 años pero yo entiendo porque la gente lo cree. Es constitutivo de nuestro país. Pero esta
especificidad se encuentra con otra, que juega en sentido inverso, a saber la
existencia de un sistema a parte para la formación de las elites, es el de las
grandes escuelas. Sucede que nuestros dirigentes, descendientes de ese circuito
de elite, están poco interesados por la universidad, cuando no la desprecian.”
“…Esta partición universidades/grandes escuelas se hace muy pesada. Por
otro lado, el problema de la
universidad es vital puesto que se trata de la
formación de las elites. Pero no de la
nuestra, la burguesía francesa dispone de un sistema ultraselectivo de gran
calidad para la formación de sus retoños, que tiene por añadidura la ventaja
única de ser gratuita. Mejor: puede que
le paguen a uno por aprender – ver Politécnico o Normal Superior. La universidad de masas, por el contrario,
tiende a ser tratada como un problema social. Nuestros gobernantes vienen a
descubrir que ella sería también un problema económico. Pero su consideración está condicionado por
el pasado: desean resultados pero no caros.”
Se pulsaban las fuerzas durante semanas y meses. Mayo se acercaba, y si se querían realizar
exámenes en junio, entonces mayo podría usarse para efectuar actividades susceptibles
de evaluación. Esto no le gustó a mucha
gente, se culpaba a los huelguistas, se culpaba al gobierno, se culpaba a las
dos partes. Nicolás Sarkozy anuncia, el
24 de abril, que se remunerarían las estancias de más de dos meses.
[1] Quiero entender que lo dice en el mismo sentido en que Armando Bartra
llama globalifágico al capitalismo “desmecatado” de nuestros días.
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