El paro nacional
del martes 24 de noviembre afectó a las escuelas maternales y elementales. El principal sindicato en primaria estimó 31%
de paristas (pero 50% o más en la Drôme, la Haute-Vienne, la Seine-Saint-Denis,
los Alpes-Marítimos, la Creuse, l'Indre-et-Loire y los
Landes). Estimación que contradijo el
ministerio de educación al afirmar a media jornada que únicamente 13,39% de
paristas en la primaria.
La manifestación de
París fue convocada por tres sindicatos de la Educación FSU, SUD, y CGT con
tres denuncias centrales entremezcladas, como dicen por allá, a la pèle-mêle, la formación de profesores;
la supresión de 16000 plazas ya
presupuestadas para el 2010; y la reforma unilateral del sistema de liceos. Se fueron colando otras consignas muy
sentidas por las bases de profesores y trabajadores de la educación, “réelle revalorisation” gritos que exigen
la revalorización real de los salarios, “l’amélioration
des conditions de travail” la simple y terrible demanda por el mejoramiento
de las condiciones de trabajo, y la titularización de los “pobresores”, «les précaires».
Imagino a Erwan Le Nader, profesor de
ciencias económicas y sociales en París
como un hombre joven que entusiasmado se separa algunos momentos de la
corriente principal de la manifestación que se inició poco antes de las tres de
la tarde, para expresar “…¿por qué los estudiantes de segundo en liceo debiesen
ser privados de una enseñanza que les permite comprender el mundo, la sociedad
dentro de la que ellos evolucionan, y la crisis? Demandamos el día de hoy que las ciencias
económicas y sociales sean obligatorias para todos los estudiantes de liceo”.
Minutos después de
las tres de la tarde se encontrarían con los paristas del servicio postal
público en el bulevar de Montparnasse para manifestarse en contra del proyecto
de ley que transformaría en sociedad por acciones como primer paso de la
privatización. Durante el año ha
realizado paros y manifestaciones por toda Francia bajo las acciones conjuntas
de cinco federaciones (CGT, CFDT, FO, SUD, CFTC) que representan 94% de los
votos en las elecciones profesionales.
Habrá más acciones en otras regiones, todo tendiente a influir en la
revisión del texto que harán los diputados a partir de 15 de diciembre.
Ya en diciembre la
AFP reseñaba la continuación de huelgas en los museos y monumentos de
París. Museo de Orsay, el Arco del
Triunfo, y la Santa Capilla, ¡aunque usted no lo crea! Qué mal ejemplo dieron durante el año los
intelectuales universitarios de todos los niveles, tan malo que los curadores
de obras de arte del Centro Pompidou protestaron al lado de los huelguistas
sindicalizados.
El primer
sindicato de guardianes del orden, la Union SGP-FO/unité pólice, llamó a todos
los policías a manifestar el jueves 3 de diciembre “su inmenso hartazgo” y a
presentar una carta abierta a los ciudadanos para “alertarlos sobre la empresa
de demolición del servicio público de policía nacional”. Afirmó que “se organizarán centenas de iniciativas
espectaculares” en Lyon, Bordeaux, Marseille, Lille, Brest, Strasbourg y dentro
del conjunto de ciudades de la Francia metropolitana y de ultramar. “Se
colmó la copa. Los policías son las
primeras víctimas de la religión del dato numérico, de los discursos políticos demasiado alejados
de la realidad, de una exposición permanente a la violencia, de la reducción de
efectivos decidida por el gobierno que pone en peligro la seguridad del
ciudadano, …”.
En otro
reportaje de Le Monde retoma frases como la de Axel, policía con diez años de
antigüedad "Nuestra jerarquía nos
somete a una presión constante para obtener los resultados que no tienen nada
que ver con nuestra misión de mantener el orden público”, y la de una joven
dama “Se fijan en nosotros en función del
número de multas que entran y del número de asuntos resueltos”.
Un poco más de
400 policías sindicalizados manifestaron su rechazo a la política de los datos
numéricos frente al comisariado de Toulouse un día antes de la movilización nacional
para no interferir con el partido de la Liga Europea de futbol entre Toulouse y
el Partizan de Belgrado. Mi hija Lucía
ya no estuvo ahí para verlo y contárnoslo, sino que nos lo leyó por skype desde
París.
Pronto
llegarían las fiestas de Papá Noel donde se esperaba que los pleitos familiares
en casa disminuyeran para dar lugar a una mayor solidaridad hacia las luchas
laborales y sociales en las calles, donde el verdadero enemigo se muestra cada
vez con mayor desfachatez.
26 de enero de
2010
San Isidro,
Distrito Federal
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