En Toulouse

En Toulouse
El pleno de una AG

martes, 24 de enero de 2012

Se cierra paréntesis artesanal histórico.





El paro nacional del martes 24 de noviembre afectó a las escuelas maternales y elementales.  El principal sindicato en primaria estimó 31% de paristas (pero 50% o más en la Drôme, la Haute-Vienne, la Seine-Saint-Denis, los Alpes-Marítimos, la Creuse, l'Indre-et-Loire  y  los Landes).  Estimación que contradijo el ministerio de educación al afirmar a media jornada que únicamente 13,39% de paristas en la primaria.

La manifestación de París fue convocada por tres sindicatos de la Educación FSU, SUD, y CGT con tres denuncias centrales entremezcladas, como dicen por allá, a la pèle-mêle, la formación de profesores; la supresión de 16000 plazas  ya presupuestadas para el 2010; y la reforma unilateral del sistema de liceos.  Se fueron colando otras consignas muy sentidas por las bases de profesores y trabajadores de la educación, “réelle revalorisation” gritos que exigen la revalorización real de los salarios, “l’amélioration des conditions de travail” la simple y terrible demanda por el mejoramiento de las condiciones de trabajo, y la titularización de los “pobresores”, «les précaires».

  Imagino a Erwan Le Nader, profesor de ciencias económicas y sociales  en París como un hombre joven que entusiasmado se separa algunos momentos de la corriente principal de la manifestación que se inició poco antes de las tres de la tarde, para expresar “…¿por qué los estudiantes de segundo en liceo debiesen ser privados de una enseñanza que les permite comprender el mundo, la sociedad dentro de la que ellos evolucionan, y la crisis?  Demandamos el día de hoy que las ciencias económicas y sociales sean obligatorias para todos los estudiantes de liceo”.

Minutos después de las tres de la tarde se encontrarían con los paristas del servicio postal público en el bulevar de Montparnasse para manifestarse en contra del proyecto de ley que transformaría en sociedad por acciones como primer paso de la privatización.  Durante el año ha realizado paros y manifestaciones por toda Francia bajo las acciones conjuntas de cinco federaciones (CGT, CFDT, FO, SUD, CFTC) que representan 94% de los votos en las elecciones profesionales.  Habrá más acciones en otras regiones, todo tendiente a influir en la revisión del texto que harán los diputados a partir de 15 de diciembre.

Ya en diciembre la AFP reseñaba la continuación de huelgas en los museos y monumentos de París.  Museo de Orsay, el Arco del Triunfo, y la Santa Capilla, ¡aunque usted no lo crea!  Qué mal ejemplo dieron durante el año los intelectuales universitarios de todos los niveles, tan malo que los curadores de obras de arte del Centro Pompidou protestaron al lado de los huelguistas sindicalizados. 

El primer sindicato de guardianes del orden, la Union SGP-FO/unité pólice, llamó a todos los policías a manifestar el jueves 3 de diciembre “su inmenso hartazgo” y a presentar una carta abierta a los ciudadanos para “alertarlos sobre la empresa de demolición del servicio público de policía nacional”.  Afirmó que “se organizarán centenas de iniciativas espectaculares” en Lyon, Bordeaux, Marseille, Lille, Brest, Strasbourg y dentro del conjunto de ciudades de la Francia metropolitana y de ultramar.  “Se colmó la copa.  Los policías son las primeras víctimas de la religión del dato numérico,  de los discursos políticos demasiado alejados de la realidad, de una exposición permanente a la violencia, de la reducción de efectivos decidida por el gobierno que pone en peligro la seguridad del ciudadano, …”.  

En otro reportaje de Le Monde retoma frases como la de Axel, policía con diez años de antigüedad "Nuestra jerarquía nos somete a una presión constante para obtener los resultados que no tienen nada que ver con nuestra misión de mantener el orden público”, y la de una joven dama “Se fijan en nosotros en función del número de multas que entran y del número de asuntos resueltos”.

   Un poco más de 400 policías sindicalizados manifestaron su rechazo a la política de los datos numéricos frente al comisariado de Toulouse un día antes de la movilización nacional para no interferir con el partido de la Liga Europea de futbol entre Toulouse y el Partizan de Belgrado.  Mi hija Lucía ya no estuvo ahí para verlo y contárnoslo, sino que nos lo leyó por skype desde París.

Pronto llegarían las fiestas de Papá Noel donde se esperaba que los pleitos familiares en casa disminuyeran para dar lugar a una mayor solidaridad hacia las luchas laborales y sociales en las calles, donde el verdadero enemigo se muestra cada vez con mayor desfachatez.     

26 de enero de 2010
San Isidro, Distrito Federal


No hay comentarios:

Publicar un comentario